El 112 recomienda un uso responsable del material pirotécnico esta Navidad para evitar accidentes

El teléfono de la Junta recuerda que los petardos no son juguetes y deben usarse siempre bajo la supervisión de un adulto

(Prensa Junta Andalucía) Emergencias 112 Andalucía, servicio adscrito a la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior recuerda, ante la cercanía de las fiestas navideñas este año marcadas por las medidas preventivas para evitar la propagación del COVID-19, la importancia de hacer siempre un uso responsable del material pirotécnico como medida de seguridad para evitar accidentes.

El teléfono único de emergencias de la Junta ofrece algunos consejos para prevenir riesgos. Así, el 112 señala que petardos, bengalas y cohetes no son juguetes y, por tanto, deben ser empleados con precaución y de forma responsable. En caso de ser manipulados por niños, si pueden hacerlo, deben usarse siempre con la supervisión de un adulto y siguiendo las recomendaciones descritas por el fabricante. 

Es fundamental cumplir la legislación vigente en cuanto a la clasificación y la edad del niño en la elección del material. Así, los menores de 12 años no pueden manipular ningún tipo de elemento pirotécnico, a excepción de los pistones de percusión para juguetes. Los mayores de 12 años pueden usar solo los de categoría o clase 1 (bombitas, bengalas de palillo, surtidores o voladores). A partir de los 16 pueden manipularse los de clase 2 (ruedas, tubos silbadores, tracas, bengalas, soles o carcasas), mientras que los mayores de 18 pueden comprar y usar los de categoría 3.

Los productos deben adquirirse siempre en establecimientos pirotécnicos autorizados para garantizar la calidad y seguridad de los mismos.

 

Precaución en el prendido

Para lanzar los productos es mejor hacerlo en el suelo, manteniendo alejada cualquier parte del cuerpo con el fin de evitar quemaduras y explosiones en manos y cara. Nunca deben introducirse en papeleras, alcantarillas, latas, botellas o envases que pueden causar metralla y multiplicar los efectos dañinos.

La utilización de mechas largas de seguridad garantiza unas condiciones óptimas para su encendido. Además, se debe respetar la zona de seguridad y alejarse del petardo una vez prendida la mecha. Si por cualquier motivo un petardo no enciende bien, no debe volver a ser utilizado. En esos casos, lo conveniente es dejar pasar treinta minutos y mojarlo con agua para evitar su explosión espontánea.

No lanzarlos en espacios cerrados

Antes de manipularlos se deben leer detenidamente las instrucciones del fabricante y seguir sus indicaciones. Es importante recordar, asimismo, que los petardos, cohetes y demás productos no deben guardarse nunca en los bolsillos, ya que pueden provocar quemaduras graves debido a una combustión inesperada o en caso de acercamiento a una fuente de calor.

El centro de coordinación incide en que nunca deben usarse artículos pirotécnicos en espacios cerrados como viviendas, locales o establecimientos públicos. Para su lanzamiento se debe buscar espacios abiertos y seguros, alejados de zonas transitadas y nunca cerca de viviendas, especialmente, si se trata de casas con personas enfermas o animales de compañía, papeleras, mobiliario urbano y lejos de aglomeraciones de personas. De esta forma, se evitarán incendios, daños materiales o disgustos innecesarios.

En ningún caso se deben arrojar petardos u otros artículos inflamables desde balcones o ventanas, ya que pueden herir a los peatones y provocar incendios en árboles, setos y otras viviendas. Tampoco desde azoteas porque al contacto con la ropa tendida  pueden hacerla prender.

En casa es recomendable cerrar puertas y ventanas para evitar que se cuelen petardos, bengalas y cohetes en el interior de las viviendas cuando se prevea el uso de este material pirotécnico en la calle.