La Agencia Sanitaria Costa del Sol y el Clínico se suman a la campaña del Día Internacional del Superviviente por la pérdida de un ser querido por suicidio

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La UPII Cicerón y el Hospital Costa del Sol quieren homenajear y otorgar voz a este colectivo amplio de personas que sufren un duelo sumamente traumático

(Prensa Junta Andalucía) La Agencia Sanitaria Costa del Sol ha querido sumarse a la campaña de visibilización y concienciación con motivo del ‘Día Internacional del Superviviente por la pérdida de un ser querido por suicidio’ que se celebra hoy sábado, día 20 de noviembre.

De esta forma, la Unidad de Prevención e Intervención Intensiva en Conducta Suicida UPII Cicerón’ -proyecto de colaboración entre la Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del Hospital Universitario Virgen de la Victoria y el Hospital Costa del Sol y primera en Andalucía de estas características- quiere homenajear y otorgar voz a este amplio colectivo de personas que, en silencio, sufren un duelo sumamente traumático.

 

En palabras del actual coordinador de la USMC (Unidad de Salud Mental Comunitaria) y responsable de esta unidad de prevención y psicólogo clínico, Miguel Guerrero Díaz, el objetivo de este día es “visibilizar la postvención en la conducta suicida y sensibilizar a la población de que el sufrimiento y el dolor de una persona que se suicida no termina con esa muerte, sino que se traspasa a sus seres queridos”. Se trata, continúa, “de un colectivo en riesgo, además, para padecer trastornos psicológicos y conducta suicida”.

Desde la UPII Cicerón se está realizando un trabajo de colaboración con asociaciones de supervivientes como Asociación Alhelí y la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido “UBUNTU”. En estrecha colaboración con estas entidades, desde la UPII actualmente se están atendiendo a supervivientes con perfil de allegado de primer grado, padres, hijos, pareja y que presenten ideas suicidas activas (colectivo de riesgo suicida). Según destaca Miguel Guerrero “somos la única unidad que atiende bajo programa específico el riesgo suicida de los supervivientes”. Sobre esta atención sanitaria destaca que el 11% de las personas atendidas en esta unidad son supervivientes. “No son muchos los supervivientes atendidos y esto se debe al silencio, el ocultamiento y el estigma que hay para revelar que se ha perdido a un familiar por suicidio”, señala a este respecto.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) estima que la incidencia de supervivientes afecta a entre 6 y 15 personas por cada suicidio. Según destaca Miguel Guerrero, “esto hace que en España se estima pueda haber, al año, entre 22.000 y 55.000 supervivientes, en Andalucía unos 12.000 aproximadamente y sólo en Málaga más de 2800 al año”.

Dada la naturaleza compleja del suicidio y la necesidad de activar a la sociedad en su conjunto, desde la UPII Cicerón se aprovechan las sinergias como con la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida (“Asociación Papagno” y de la que Guerrero es socio), para visibilizar este fenómeno y mejorar la atención y abordaje desde una perspectiva multidisciplinar de trabajo en red.

Desde esta unidad, a través de su responsable quieren hacer llegar mediante estas líneas “un mensaje de esperanza y compasión para estas personas que sufren en silencio y están ocultas en la sociedad (por culpa, vergüenza, miedo y estigma social)”. A través de un cartel con el que pretenden dar visibilidad a este día les recuerdan que desde la UPII Cicerón “están a su lado, que no están solos/solas y que pueden contar con ellos”.

 

Sobre la UPII Cicerón

La ‘UPII Cicerón’ tiene como objetivos, entre otros, ofertar una intervención mediante una psicoterapia específica y un seguimiento intensivo para pacientes con conducta suicida de riesgo (ideación autolítica y/o tras realizar un intento de suicidio), garantizar la continuidad asistencial tras el alta del servicio de Urgencias del Hospital Costa del Sol y optimizar la detección precoz de la conducta suicida en los dispositivos sanitarios de salud mental y de atención primaria.

Además, se atiende a supervivientes (familiares de personas fallecidas por suicidio) con el fin de ofrecer un apoyo psicológico que facilite la tarea de reelaboración de un duelo sumamente complicado además de monitorizar el riesgo de suicidio de este colectivo vulnerable.