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Explorar lo desconocido es una de las pasiones que mueven al alhaurino Antonio J. Moreno, bombero y experimentado espeleólogo. Junto a su equipo, ha sido protagonista de un hallazgo histórico en la Sierra de Castril, Granada, donde han descubierto la cueva inundada más profunda de España. Gracias a un dron submarino de Chasing y equipo de últitma generación, lograron descender hasta los 140 metros de profundidad, superando los registros previos y abriendo la puerta a futuras exploraciones.
En una entrevista concedida al canal de YouTube de la Revista Lugar de Encuentro, este alhaurino ha compartido su experiencia en esta exploración sin precedentes. La idea de explorar esta cueva surgió hace años. «La conocí hace tiempo y escuché relatos sobre las exploraciones previas. La cavidad me impactó, tiene una entrada muy estrecha»,ha explicado Moreno.
Superando un récord nacional
El equipo no esperaba encontrar una profundidad tan grande. «Pensábamos que la cueva bajaría un poco más de lo que se había explorado antes, pero al seguir adelante, logramos superar los 135 metros, que era la marca de la cavidad más profunda de España hasta ahora, ubicada en Burgos (Fuente Azul)», ha señalado Antonio.
El hallazgo se realizó el pasado 11 de febrero y, a diferencia de otros descubrimientos que tardan años en hacerse públicos, el equipo consideró fundamental divulgar rápidamente los resultados para compartir con la comunidad científica y la sociedad esta interesante exploración.

El futuro: alcanzar los 200 metros
El objetivo para la próxima expedición es alcanzar los 200 metros, el límite actual del dron. «Geológicamente, podría haber muchos más metros por explorar. Aún así, nadie puede asegurar cuánto más descenderemos hasta que volvamos a intentarlo», ha señalado Antonio.
Relevancia científica y geológica
Los datos obtenidos ya están siendo analizados por geólogos e hidrogeólogos. «Hemos enviado información sobre el gradiente de temperatura del agua, y parece haber anomalías que sugieren la presencia de aportes de agua desconocidos. Estos datos pueden aportar información valiosa sobre el cambio climático y la evolución geológica de la zona».
Un camino de preparación y pasión por la espeleología
Antonio J. Moreno, de Alhaurín el Grande, siente pasión por la espeleología desde pequeño. «Recuerdo muchas exploraciones que me impresionaron, pero una de las primeras fue la Cueva del Gato».
El descubrimiento de este alhaurino y su equipo coloca a la Sierra de Castril en el mapa de la exploración subacuática. Con futuras expediciones en el horizonte, la historia de esta cueva inundada sigue escribiéndose, y con ella, el reconocimiento a un grupo de exploradores que han llevado su pasión más allá de los límites conocidos.