Inaugurada la exposición multidisciplinar del reputado artista cordobés Jacinto Lara

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‘Del Cenit al Nadir, pasando por Leonardo’ es el título de una de las grandes apuestas culturales de la primavera. Podrá visitarse hasta el 21 de mayo en El Portón. Su autor, de reconocida trayectoria, es uno de los grandes referentes del arte contemporáneo.

(Prensa Ayto Alh Torre) Ayer viernes fue inaugurada en la sala principal de exposiciones de El Portón la muestra multidisciplinar ‘Del Cenit al Nadir, pasando por Leonardo’, del cordobés Jacinto Lara, uno de los máximos representantes del arte contemporáneo, autor de renombre en España y en el mundo, y referencia del género en Andalucía. Alrededor de una treintena de obras entre pinturas, dibujos y esculturas componen este montaje, una de las grandes apuestas para esta primavera del programa de la Concejalía de Cultura, que dirige Mario Pérez.

El concejal, presente en el acto de apertura junto al autor y numerosos invitados, quiso destacar la presencia en Alhaurín de la Torre de la obra de una figura tan importante del mundo de las artes, que viene a dignificar el espacio expositivo de la sede de Culturalh, así como subrayó la temática y estilo tan sorprendente y, a veces, perturbador, de esta colección. La exposición podrá visitarse hasta el 21 de mayo de lunes a viernes, en horario de 10 a 13’30 y de 17 a 20 horas y los sábados de 11 a 14 horas.

En la antología de Lara predominan sobre todo las pinturas, casi una veintena, incluyendo cuadros de gran y mediano formato, con las resinas acrílicas, los pigmentos y el grafito como principales técnicas. El autor, acostumbrado a trabajar con series más que con una sola imagen, ofrece en esta propuesta tres impactantes series, dos de pinturas y una de dibujos en tinta china, en las que se hace dueño de la superficie para dotarla de forma y libertad. Una de ellas está dedicada al color (azul, blanco, rojo, amarillo), como homenaje a Sengai Gibon, monje zen japonés que entre mediados del siglo XVIII y el siglo XIX produjo un extenso legado artístico considerado como una de las maravillas del arte universal.

Su obra ‘El universo’ es, dentro de su aparente sencillez, un compendio del concepto de escritura como imagen de la palabra, desde un punto de vista plástico, con una línea abstracta repleta de significado que remite al signo y el pictograma, con el trazo en evolución desde la figuración a la abstracción. Por otro lado, en la tercera y más oscura serie ‘Puertas a ninguna parte’, Jacinto Lara, que no es ajeno a los conflictos de nuestro tiempo, evoca el desastre y la desolación de la guerra. Está conformada por 11 dibujos en tinta china bajo el nombre ‘Agua’ y su correspondiente numeración. Y es que los intereses de este artista están llenos de simbolismo: el agua, con su direccionalidad, caída y cadencia propia, así como las puertas, los dinteles y las escaleras, como medios de tránsito y portales a otros planos. Influencias que también se observan en sus esculturas, rotundas y a la vez ligeras, con materiales como hierro, acero, madera y ‘art paper’, con una personal mezcla entre lo industrial y lo artesano.

Escaleras abiertas que conducen hasta el cielo o una carta a un colega en forma de flecha, voladora, directa y veloz, son otros ejemplos de la simbología con la que el artista consigue detener y atrapar al espectador. La obra que da nombre a la muestra hace referencia al astronómico Cenit sobre nuestras cabezas, al Nadir bajo nuestros pies, pasando por Leonardo y su cosmovisión como horizonte, con el que estos puntos forman ángulo de noventa grados.

SOBRE JACINTO LARA
Nacido en el pueblo de Fernán Núñez (Córdoba) en 1953, Jacinto Lara Hidalgo vive actualmente en la capital cordobesa con la que mantiene un declarado romance. Su trayectoria en el mundo del arte, en diversas facetas (dibujo, pintura, escultura, grabado y escritura) abarca un periodo de casi cuatro décadas, siempre creando, con una obra de gran extensión y significado. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su labor creativa. Lector, viajero y observador incansable, enamorado de la diversidad andaluza y de Córdoba en particular y gran amante de las culturas hindú y japonesa, Jacinto Lara nos muestra en su obra que la ausencia dice tanto como la presencia. El discurso y el silencio pueden ser igualmente expresivos.

Su depurado estilo tiene mucho de haiku (breves poemas japoneses de métrica muy particular y gran potencia expresiva, basados en el asombro y la emoción), algo que no extraña al espectador cuando conoce su faceta de escritor. En una primera mirada, en sus obras puede parecer que prima la geometría, algo rígida siempre. En una segunda ojeada, las líneas sugieren movimiento pese a su fijeza y su rotundidad. Conviven con el más susurrante gesto del pincel o las manos moldeadoras del artista. Los conceptos contrarios ayudan a asomarse a su arte: figura-fondo, Cenit-Nadir, Oriente-Occidente.