El Hospital Clínico de Málaga organiza talleres para mejorar la funcionalidad y la autonomía de pacientes con deterioro cognitivo

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Esta unidad del servicio de Neurología atiende las necesidades asistenciales de más de 3.000 pacientes cada año

(Prensa Junta Andalucía) El Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria´- a través de la unidad de  Deterioro  Cognitivo con la que cuenta el servicio de Neurología- está fomentando la mejora de la funcionalidad y de la autonomía, mediante la  estimulación cognitiva y el ejercicio físico  de las personas afectadas,  a través de la organización de talleres prácticos para aconsejar e informar acerca de la evolución de la enfermedad y sus cuidados, así como de los tratamientos para mejorar la calidad de vida del paciente y de su entorno familiar y social.

En este sentido, la unidad de Deterioro  Cognitivo del servicio de Neurología de este centro sanitario organiza este tipo de encuentros para que los familiares de los pacientes dispongan de un punto de encuentro con los profesionales de la unidad y puedan de este modo y en un ambiente distendido informarse sobre estos trastornos, además de plantear sus dudas directamente con los especialistas y expertos en los cuidados que precisan estas personas en el ámbito domiciliario.

De este modo, profesionales médicos y de enfermería planifican varios encuentros anuales de esta índole orientado a los familiares y cuidadores de los enfermos diagnosticados en esta unidad para dar respuesta a las necesidades asistenciales que puedan precisar, así como consejos en cuanto a la alimentación, higiene, hábitos de vida saludables, tratamientos y consejos para la vida diaria, así como información sobre  la evolución de la enfermedad.

En este sentido, el especialista en Neurología del hospital Clínico de Málaga y responsable de la unidad de Deterioro Cognitivo, Francisco Garzón, ha explicado que “este tipo de encuentros son muy necesarios porque suponen llenar un vacío que tienen los familiares y cuidadores de estos pacientes, y suponen un punto de encuentro y un espacio más amable para poder informarles, ya que en las consultas no disponemos de tanto tiempo para hacerlo”.

 

En este espacio, añade Garzón, “tenemos la oportunidad de adiestrarlos sobre los problemas conductuales que van a ir surgiendo, además de informarles sobre las ayudas que ofrecen los recursos disponibles como la ley de Dependencia, entre otros”. “Las dudas más frecuentes que plantean los familiares están relacionadas con la actitud que deben tomar ante los problemas de conducta, así como la información que demandan sobre el pronóstico de la enfermedad, su evolución, el nivel de funcionalidad que puedan mantener, así como los distintos tipos de tratamientos”.

Garzón explica que “la estimulación cognitiva, el control de los factores de riesgo cardiovasculares y el fomento del ejercicio físico adaptado a cada caso son  elementos fundamentales que permiten enlentecer el proceso de la enfermedad”.

Por su parte, la enfermera del servicio de Neurología, Isabel Márquez, que ha abordado en el taller los cuidados que necesitan los pacientes en el ámbito domiciliario, ha explicado que es fundamental “mantener la máxima autonomía y autosuficiencia   según cada etapa de la enfermedad para que se sientan lo mejor posible dentro de su proceso, con una serie de consejos prácticos para la vida diaria”. “Se trata de una enfermedad que causa mucho estrés en la familia y desde enfermería tenemos la posibilidad de transformarlo, a través de este tipo de encuentros,  en ganas de aprender y de actuar,  y sobre todo que no se sientan solos, que nuestra institución les apoya para  acompañados y que vean que otras personas están viviendo lo mismo para que les ayude a salir adelante en este tipo de situaciones, que son largas y complicadas para el entorno familiar del enfermo”.

Asimismo, cabe destacar  la colaboración  por parte del equipo de Enfermeras Gestoras de Casos con el que cuenta el hospital para la atención telefónica que demandan los familiares y cuidadores de estos enfermos, a lo que hay que añadir la línea para la atención al usuario de Alzheimer a la que pueden dirigirse durante las  24 horas 365 días,  puesta en marcha recientemente por la consejería de Salud y Consumo para este tipo de atención,  en el número de teléfono 953 00 30 30.